La formación ocupacional es aquella que tiene como objetivo capacitar a los alumnos, facilitando la adquisición de los conocimientos, destrezas y actitudes necesarias, para el desempeño de una ocupación. Así, el planteamiento general de un curso de Formación Ocupacional partirá siempre del estudio previo de la ocupación o puesto de trabajo para el que se quiere formar.
Cualquier puesto de trabajo se compone de una serie de tareas a realizar por el trabajador y un modo específico de realizarlas. Para poder realizar dichas tareas con eficacia el trabajador necesitará de unos conocimientos, unas habilidades y unas actitudes. La determinación previa de cuales son dichos conocimientos, habilidades y actitudes que necesita el trabajador forman la base de los contenidos teóricos a impartir y de las habilidades y actitudes a desarrollar en el curso que pretenda capacitar a un alumno para el desempeño de la ocupación o puesto de trabajo.
Los modos o procedimientos de trabajo, o las herramientas a usar en la realización de cada una de las tareas determinaran tanto la metodología a desarrollar por el docente en el curso como los medios necesarios para impartirlo.
Concretamente, en el planteamiento de un curso de Formación Ocupacional, a la hora de seleccionar los contenidos del curso el docente debería responderse, con cada una de las tareas que componen el puesto de trabajo, a la siguiente pregunta: ¿qué debe saber el alumno para realizar esta tarea, qué conocimientos teóricos debe poseer? De la misma manera, a la hora de seleccionar las actividades prácticas a incluir en el curso se preguntaría: ¿qué debe saber hacer, qué habilidad debe adquirir y ejercitar el alumno para que el día de mañana pueda ejecutar la tarea de que se trate con eficacia?
No debiéramos olvidarnos de la adquisición y desarrollo de las actitudes necesarias para la realización de las distintas tareas. También el docente, a la hora de plantearse los objetivos de su curso, debiera plantearse desarrollar en los alumnos las predisposiciones necesarias. Acaso esto sobrepase la mera instrucción, entendida como la adquisición de conocimientos y técnicas, pero no por ello es menos importante siguiendo el concepto más amplio de educación.
Los requisitos, conocimientos y habilidades previas con las que llega el alumno al curso, sumados a aquellos conocimientos y habilidades que obtendrá durante el desarrollo del mismo, debieran totalizar los requisitos, es decir, aquellos conocimientos, habilidades y destrezas que se le exigen al trabajador para realizar cada una de las tareas del puesto de trabajo.