SELECCIÓN Y ORGANIZACIÓN DE CONTENIDOS TEÓRICOS
La selección de contenidos comprende criterios de validez e importancia, ya sean de conocimientos profesionales como de las prácticas. Es preciso establecer criterios racionales para determinar qué se debe enseñar, en cuántas Unidades Didácticas desarrollarlo y qué abarcara cada una de ellas. Ferdinand Kopp propone una serie de principios en los que basar las prioridades de elección:
Objetividad, entendida como coherencia entre lo que se va a enseñar y los hechos reales.
Adaptación evolutiva a los intereses y capacidades del alumno.
Acercamiento a la realidad de los temas escogidos.
Actualidad de los conocimientos.
Dimensión de profundidad, buscando niveles de profundización progresiva en los temas.
Ejemplaridad de los núcleos seleccionados como vía para una acción formativa
Por otro lado, la estructuración del contenido temático debiera realizarse en función de un tema central desde el que se fueran desplegando las ideas fundamentales de acuerdo a las cuales se desarrollen las Unidades Didácticas. Por último los ejemplos, hechos y detalles servirían para el desarrollo de esas ideas fundamentales.
Los contenidos deben organizarse de una forma secuencial y progresiva, de modo que exista un avance de:
Lo conocido a lo desconocido
Lo inmediato a lo remoto
Lo concreto a lo abstracto
Lo fácil a lo difícil
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